Sexualidad
La focalización sensorial
¿Estás experimentando problemas en tus relaciones sexuales? ¿Las expectativas, la autoexigencia o el miedo a los reproches o a no satisfacer al otro te están llevando a evitarlas o a no disfrutar de ellas? Hoy me gustaría proponeros un sencillo pero eficaz ejercicio ideal para reavivar el fuego de la pareja, así como para superar algunas fobias o problemas asociados a las relaciones íntimas. Se trata de la focalización sensorial, la cual básicamente consiste en mantener contactos sexuales varias veces por semana de un modo algo distinto al "habitual". Las reglas del juego son sencillas: uno de los miembros de la pareja dedica unos diez/quince minutos a acariciar y masajear a la otra persona por todas las partes de su cuerpo, centrandose en las sensaciones que experimenta al acariciarla y esta última en las sensaciones de ser acariciada. Posteriormente, se cambian los roles, de forma que el que antes era acariciado se encarga ahora de acariciar al otro. Para hacer esto pueden utilizarse aceites o lociones específicas para avivar las sensaciones físicas experimentadas. La única regla es que no pueden tocarse la zona de los genitales, ni tampoco el pecho de la mujer. Además, queda prohibido totalmente el coito. La idea de este ejercicio es conocer el cuerpo del otro y tu propio cuerpo, prestando atención a aquellas zonas que os resulten más reconfortantes y a aquellas emociones o sensaciones experimentadas. Con esta práctica buscamos crear un espacio basado en la relajación y en la no exigencia, en la que ambos miembros de la pareja se comprometan a no presionar ni juzgar al otro, sino simplemente dejarse llevar y sentir. Es posible que en alguno de esos encuentros finalmente surja la excitación y se acabe produciendo el coito. En tal caso se aceptará como tal, pero hay que recordar que ese no es el objetivo. Escribir un comentario
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La homosexualidad, tanto en lo referente a uno u otro género, no aparece recogida como tal dentro del principal Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales americano (DSM-IV). El hecho de considerarla o no una enfermedad sigue siendo tema de debate para muchos, especificándose únicamente en dicho escrito el denominado Trastorno de la identidad sexual. Veamos en qué consiste y lo analizaremos un poco.




