Vuestras consultas: Un pánico muy “pesado”…
CONSULTA:
Hola, sufro de ataques de pánico hace 15 años. Se manifiestan, sobre todo, con las alturas (subir a un edificio de más de tres alturas), ir a sitios desconocidos, ir en transporte público y en túneles largos. Tomo Seroxat y Rivotril con escaso resultado. Me podéis orientar o ayudar.
RESPUESTA DE SOMOSPICO:
Querido lector/a de nuestro blog:
Son varios los artículos en los que hemos hablado sobre los ataques de pánico y su repercusión en la vida de las personas que los sufren. Para comprenderlos mejor, sería bueno que le echases un vistazo a la sección de “vuestras consultas” y leyeses las respuestas que se dieron a aquellas personas que plantearon este tipo de cuestiones anteriormente. Aún así, trataré de exponer algo que no se haya dicho ya y aplicado a tu caso particular.
A mi juicio, un error importante en relación al mantenimiento de este tipo de problemas (amén de lo que ocurre en muchos trastornos más) lo constituye el hecho de poner una etiqueta tan grande y aterradora a una serie de síntomas cognitivos, físicos y motores que acontecen en nuestro organismo: El ataque de pánico.
Al hacer esto, parece como si conjuntásemos todo el malestar, todo el sufrimiento y todas las sensaciones negativas que experimentamos en esos momentos bajo un nombre tan terrible, que el mero hecho de “saber que lo estamos teniendo” nos desencadena toda esta serie de reacciones que nosotros mismos podríamos ser capaces de detener.
¿Qué pasaría si ante el primer signo de un posible ataque dejásemos de pensar que vamos a tenerlo? ¿Y si lo considerásemos aisladamente, como el inicio de una reacción completa que en absoluto ha de producirse? ¿Y si olvidásemos todo lo que sabemos acerca de las crisis de angustia, los ataques de pánico o como quiera que se les haya llamado, para comenzar a pensar que simplemente se trata de sensaciones físicas normales de nuestro organismo cuando nos sentimos amenazados por cualquier circunstancia?
Creo que la clave de que estos problemas se mantengan durante tanto tiempo está en que las conexiones neuronales que nos indican qué es un ataque de pánico (las que han grabado esa información en nuestro cerebro) han ganado demasiada fuerza, dotándolo de una entidad y un nombre demasiado grande y temible.
Por todo esto, y sin ánimo de volver a repetir lo que ya comenté en las anteriores consultas, te diría que tratases de dejar de verte como “X, una persona que lleva 15 años con ataques de pánico, que toma medicación y que no encuentra la forma de resolver el problema” para pasar a mirarte a ti mismo como “X, una persona que lleva 15 años asustándose demasiado en relación a unas reacciones físicas normales de su cuerpo, dándole más fuerza de la que tienen, y creyendo que pueden provocarle un daño grave, cuando esto en realidad no puede ocurrir”
¿Podrías intentarlo?

______
Si tienes algún problema y te apetece que lo comentemos en nuestro blog de forma anónima no dudes en contactar con nosotros a través de nuestro formulario de contacto. Nota: Nuestras respuestas no son sustitutivo de un tratamiento psicológico.
foto|Stuart Miles
| Quizás te interese: |
|---|
|





